El futuro de las Self Booking Tools: una herramienta para gobernarlos a todos (2)

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Más importante que entrar a definir y valorar las herramientas de auto-reserva que existen actualmente (y que evolucionan con enorme rapidez), se hace necesario (casi obligado) abordar uno de los aspectos que más incidirán a la hora de analizar y decidir la estrategia corporativa dentro de los viajes de empresa, así como su personalización y adaptación durante la fase de implantación: el estudio de los modelos existentes actualmente y sobre los cuales se apoyarán todas las herramientas de auto-reserva del mercado presente y futuro.

La elección de un modelo u otro dependerá, según los casos, de si nos encontramos ante pequeñas y medianas empresas o bien ante grandes corporaciones aunque no tiene por qué ser exactamente así. Los nuevos modelos flexibles de gestión de recursos humanos darán cabida a nuevos formatos de herramientas de auto-reserva en el futuro, poniendo en entredicho los paradigmas actuales del sector, principalmente promovidos por las grandes corporaciones y puestos en duda por las pequeñas y medianas empresas, las cuales jugarán un papel crucial en la batalla por el pastel del Business Travel.

En estos momentos existen dos modelos diferentes de entender las herramientas de auto-reserva. Ambas filosofías conviven (y lo harán en un futuro), pero las separan enormes diferencias. Deben su existencia y evolución actual a las propias estrategias y decisiones empresariales que, principalmente las grandes empresas, han ido tomando durante los últimos años.

Es sabido por todos el profundo proceso de transformación que vive en la actualidad el sector de vacacional. Tendríamos que estar ciegos para no ver que este hecho traerá consigo importantes cambios en el mercado del Business Travel, al igual que lo hizo anteriormente en los viajes de ocio. Por tanto hacer un esfuerzo en comprender los nuevos modelos y estrategias dentro del sector, nos ayudará en el proceso de especializacióny con ello, a establecer un conjunto de acciones en el corto y medio plazo que posibiliten una salida a la crisis exitosa (o menos dolosa).

En un primer lugar destacado nos encontramos con las Open Booking Strategy o Estrategias de Reserva Abiertas, que tratan de poner en valor aquellos mecanismos y funcionalidades que más utilizan los usuarios actualmente (hábitos de consumo) bajo un paradigma de transparencia y flexibilidad. En un segundo lugar nos encontramos con las Políticas Cerradas o Estrategias Restrictivas de Reserva que las grandes empresas consumidoras de servicios de viaje corporativo se esfuerzan por mantener y potenciar, limitando las gestiones de los viajeros de negocios a las políticas de la empresa.

¿Qué elección deberíamos tomar?… ¿Nos decantamos por viajeros de negocios felices o por un mayor control de los costes?… ¡Menudo dilema!

Por definición, las Estrategias Abiertas proporcionan más opciones de elección y libertad a los usuarios de las herramientas de auto-reserva, incrementando así su satisfacción y felicidad. Google por ejemplo hace uso de este tipo de filosofías en su gestión de viajes, incorporando mecanismos de control de costes basados en una política de incentivos por reducción de los costes del viaje, a diferencia de otros mecanismos más estrictos que limitan con topes de gasto, dependiendo de factores como el cargo o estatus del empleado dentro de la compañía.

Por el contrario, las Estrategias Restrictivas también tienen ventajas, como por ejemplo la posibilidad de incorporar tarifas negociadas, frente a la flexibilidad de reserva del modelo anterior, que limita el uso de estrategias basadas en listas cerradas de proveedores. Otra de las claras ventajas actuales es la mejor capacidad de integración con los sistemas de gestión internos. Además hay quien opina que este tipo de estrategias fomentan la tranquilidad de los empleados, se reduce el tiempo de inversión en los procesos de gestión del viaje y favorecen la estandarización de los procesos de atención y seguridad del viaje…

¿Quién creéis que ganará la batalla?… ¿Existe un claro vencedor o permanecerán ambos modelos conviviendo de forma pacífica?

Personalmente opino que no llegará la sangre al río. Ambos modelos tienen su cabida dentro del mercado del Business Travel, eso sí, dependiendo del perfil y/o tamaño del cliente, uno u otro con mayor o menor éxito. Generalizando, el segundo modelo se hace más patente cuando hablamos de grandes corporaciones, en contra de un primer modelo, más dirigido a pequeñas y medianas empresas. Ahora bien, al menos en el mercado Español, donde el 98% de las empresas (y el empleo) lo generan pequeñas y medianas empresas¿qué modelo creéis que tendrá un mayor éxito de penetración e implantación? ¿Os doy una pista?

Muchas gracias.

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